EE.UU. teme perder la confianza de aliados clave en Asia —Japón y Corea del Sur— debido al agotamiento de reservas de armamento crítico en medio del conflicto con Irán, según declararon altos funcionarios estadounidenses a The New York Times.
Las continuas operaciones militares han mermado las existencias hasta "niveles críticos", señala el reporte. A modo de ejemplo, el Pentágono contaría ahora con menos de 1.700 misiles interceptores Patriot y Washington podría tardar más de dos años en reponer el arsenal, después de que durante el enfrentamiento con Teherán se utilizaran más de 1.500 interceptores.
Preocupación entre los aliados de Washington
Este panorama ha obligado a redesplegar buques, aeronaves y sistemas de defensa aérea en Oriente Medio, lo que ha reducido el margen de poderío militar estadounidense en Europa y Asia. En ese contexto, cientos de interceptores de defensa aérea de última generación han sido enviados desde Corea del Sur y otros países de la región, así como un grupo de ataque de portaviones y varios de los destructores más sofisticados de la Marina.
Funcionarios estadounidenses citados por el medio temen que Seúl y Tokio duden de la capacidad de Washington para protegerlos con defensas no nucleares y se inclinen, en consecuencia, por desarrollar sus propias armas nucleares como una disuasión más creíble. En paralelo, aliados europeos están considerando aumentar sus compras de armamento a otros países ante los retrasos en la producción estadounidense.
Reportes sobre la falta de municiones
Medios estadounidenses reportan periódicamente el agotamiento de las reservas de armamento debido, en particular, a la agresión lanzada por Washington contra Teherán.
Así, The Washington Post informó este miércoles, citando a fuentes, que Trump le exigió recientemente al secretario de Guerra, Pete Hegseth, respuestas sobre por qué aparentemente había sido engañado en relación con una grave escasez de municiones que ahora amenaza con limitar las opciones militares contra la República Islámica, problema que el mandatario creía que "ya se había resuelto".
Mientras, Reuters reportó el martes que EE.UU. habría utilizado "prácticamente todas" sus reservas de misiles de precisión de largo alcance durante su agresión contra Irán, un conflicto que ya se prolonga por cinco meses. En concreto, el Ejército estadounidense habría agotado gran parte de sus existencias de armas tierra-tierra, en particular los Sistemas de Misiles Tácticos del Ejército (ATACMS) y los Misiles de Ataque de Precisión (PrSM). Cada unidad supera el millón de dólares, según los interlocutores de la agencia, que no precisaron cuántos misiles quedarían disponibles.
¿Qué dice la Casa Blanca sobre la crisis de armamento?
No obstante, la Casa Blanca rechazó las versiones sobre una crisis de armamento. La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, aseguró que Estados Unidos cuenta con "más que suficiente poder de fuego" para llevar a cabo cualquier operación ordenada por el presidente. En la misma línea, el portavoz jefe del Pentágono, Sean Parnell, calificó de falsas las informaciones sobre escasez de armamento.



