La Unión Europea actualmente no es competitiva en medio de los elevados precios del combustible, afirmó este jueves el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, durante la conferencia de prensa de los líderes del Grupo de Visegrado, compuesto por Hungría, Chequia, Eslovaquia y Polonia.
"Podemos olvidarnos de los sueños de competir con China o Estados Unidos con meras fantasías. Si los precios de la energía se mantienen como están ahora, la Unión Europea no puede permitirse el lujo de ser ingenua ni un solo día en lo que respecta a sus ambiciosas políticas", señaló.
💡"No podemos competir con China o EE.UU. con estos precios de energía" - el primer ministro polaco, Donald Tusk. pic.twitter.com/RYw4MQhxNV
— Errete en Español (@erreteespanol) September 10, 2026
Según el funcionario, no se puede hablar del futuro de la UE sin tener en cuenta los precios. En este contexto, Polonia y otros Estados de la unión se comprometen a bloquear las iniciativas que podrían aumentar los costes de energía. "Nunca permitiremos que nadie ponga en conflicto los intereses de esta región con los intereses de la Unión en su conjunto", señaló, refiriéndose a los miembros del Grupo de Visegrado.
Por su parte, para ser más competitivos, los países de la alianza deben proteger su industria y sus fronteras, así como cumplir con sus obligaciones.
- La Unión Europea sustituyó el gas ruso barato, base de su industria, por otras fuentes, entre ellas el gas natural licuado estadounidense, mucho más caro.
- La actual escalada en Oriente Medio disparó los precios del petróleo y del gas, lo que ha encarecido aún más la energía en la UE, ha presionado a hogares y empresas, ha provocado cierres industriales, despidos y un progresivo debilitamiento económico.
- En septiembre de 2022, los gasoductos Nord Stream 1 y 2, que conectan Rusia con Alemania, quedaron fuera de funcionamiento tras una explosión que causó grandes fugas de gas en el mar Báltico. Moscú calificó el suceso de sabotaje, mientras que los gobiernos de Dinamarca, Alemania y Suecia se negaron a divulgar los resultados de su investigación.
- El presidente de Rusia, Vladímir Putin, indicó en octubre del año pasado que la renuncia a la energía rusa había provocado una cadena de efectos negativos para la economía en Europa, como la caída de la facturación industrial, el aumento de los precios del petróleo y el gas transoceánicos, y la pérdida de competitividad de los productos y la economía europeos en su conjunto.
- Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, acusó este miércoles a Europa de tener un "deseo maníaco" de infligir una derrota estratégica a Rusia y estimó que, mientras intentan alcanzar ese objetivo, los países europeos están perjudicando a sus propias economías y ciudadanos.


